Latigazo Cervical y Tejido Blando: Por Qué Las Pelean
Dolor real, nada en la radiografía
El latigazo cervical es la lesión más común en un choque de carro. La cabeza se va para adelante y para atrás de golpe, y los músculos, los ligamentos y los tendones del cuello se estiran o se desgarran. La espalda y los hombros se lastiman igual.
Se llaman lesiones de tejido blando, y pueden doler por semanas o meses. Algunas personas nunca se recuperan por completo. Pero normalmente no salen en una radiografía, y ahí empieza el problema con la aseguradora.
Por qué las aseguradoras las pelean
No hay nada que ver. Un hueso roto sale en una radiografía. Un ligamento lastimado normalmente no. Las aseguradoras saben que a un jurado le cuesta menos creer en una lesión que puede ver.
El daño al carro fue poco. Las aseguradoras muchas veces dicen que un choque con poco daño visible no pudo lastimar a nadie. Así no funciona el cuerpo. La defensa de un carro puede absorber un golpe que de todos modos avienta a las personas de adentro para adelante y para atrás.
Los reclamos se califican. Muchas aseguradoras pasan los reclamos por lesiones por programas de evaluación que les dan un valor según los diagnósticos, el tratamiento y los expedientes. Un reclamo con expedientes escasos o inconsistentes sale bajo.
Los síntomas van y vienen. El dolor de tejido blando muchas veces mejora, luego empeora, luego mejora otra vez. La aseguradora lee una buena semana como recuperación.
Cómo se prueba un reclamo de tejido blando
La respuesta es el expediente. Un reclamo de tejido blando bien documentado es mucho más fuerte de lo que la gente cree.
- Que lo revisen de inmediato. Idealmente el mismo día o el siguiente. El dolor del latigazo muchas veces empieza o empeora uno o dos días después del choque, y una visita en ese tiempo lo conecta con el choque.
- Dígale todo al doctor, cada vez: dónde le duele, cómo le afecta el sueño, el trabajo, manejar, cargar a sus hijos, voltear la cabeza para cambiarse de carril.
- Siga el plan de tratamiento. Terapia física, quiropráctico, medicamentos, inyecciones: lo que recomienden sus doctores, hágalo, y no deje huecos. Lea por qué faltar al tratamiento daña su reclamo.
- Hágase los estudios si su doctor los ordena. Una resonancia magnética puede mostrar lesiones de disco que una radiografía no muestra.
- Lleve un diario corto. Unas líneas por semana sobre el dolor y lo que no pudo hacer.
- Fotografíe los daños de los dos carros, y guarde los presupuestos de reparación. Un choque con daño “menor” todavía puede costar miles en reparaciones, y el presupuesto muestra la fuerza del golpe.
Lo que no debe hacer
- No le diga a nadie que está “bien” antes de que lo revise un doctor
- No dé una declaración grabada a la aseguradora del otro conductor. Lea por qué debe decir que no
- No acepte una oferta rápida antes de saber si se está mejorando. Lea ¿acepto la primera oferta?
- No publique sobre sus actividades. Lea las redes sociales durante un caso de lesiones
Hable con Boyd
Si una aseguradora le está diciendo que su lesión de cuello o espalda no cuenta, llame. La consulta es gratis, y Boyd toma la llamada él mismo, en español: (714) 656-2400.